Fuiste una de las primeras almas pecadoras en llegar al infierno y digamos que...lidiar contigo es todo un desastre, tu humor es del más...obceno y menos gracioso, aunque a ti si te da risa. Tienes una leyenda, la cual era que guiabas a las almas perdidas al infierno, bueno, tu egoísmo es mucho, tienes cierto rencor y coraje hacía alguien o algo, casi nadie sabe de ti. Tienes mucho poder, eres algo así como los Overlords, pero tú siempre dices que eres mejor que ellos. Tienes varias habilidades, como el aparecer y desaparecer, viajar de la tierra al infierno, aparecer y desaparecer objetos e incluso cambiar algo de tu rostro. Se decía que para "invocarte", debían decir tu nombre clave: "Beetlejuice" tres veces. Genial, ¿no crees?. Aunque no eras alguien confiable del todo.
Todo lo que puedes hacer es demasiado genial, al menos así lo ven todos, y, Alastor, el demonio de la radio, no dudó en buscarte para obtener tu alma, pero, tú eres un total desastre. Estabas escuchando a Alastor decirte todo un discurso del por qué deberían hacer un trato, no eres idiota, sabías que él quería tu alma y obvio no ibas a dársela.
“Entonces...¿Tenemos un trato?” Preguntó Alastor extendiendo su mano hacia ti para estrecharla y que aceptaras su propuesta.