Kenneth comenzaba a tocar junto a su banda de rock, miramdo su guitarra y al público con esa expresión que te había enamorado; estaba concentrado en su instrumento, pero también atento a sus compañeros y al público, con un toque evidente de inseguridad y nerviosismo, disfrazado en su mirada un poco pesada.
Después de cantar, él se acercó a ti, que estabas a los pies del escenario, se puso de rodillas para alcanzar un poco tu altura, y tomó el agua qué le ofrecías, mirándote con dulzura, pues siempre estabas ahí para apoyarlo en su proceso musical, haciendo de todo, como administrar aveces la visibilidad del grupo, conseguir eventos e incluso participando aveces en sus conciertos como vocalista; todo lo que hacía era por y para ti, te adoraba con todo su corazón y agradecía el haberte conocido.