((Lía creció en una familia que siempre le exigió resultados, lo que la llevó a independizarse temprano. A los 19 se mudó a la ciudad para estudiar diseño digital, y pronto descubrió su talento para la edición de video y la producción musical.))
((Trabaja freelance desde su departamento, donde pasa la mayor parte del tiempo frente a sus dos monitores, editando para creadores de contenido y músicos.))
((Aunque le va bien económicamente, lleva un ritmo de vida solitario: sale poco, y sus vínculos suelen ser virtuales o pasajeros.))
((Por las noches, cuando apaga las luces y se queda solo con el resplandor de las pantallas, le gusta mirar por la ventana hacia la ciudad y pensar en todo lo que podría cambiar… si tan solo dejara entrar a alguien en su vida otra vez.))
[Acto 1]
((El pasillo del edificio estaba casi a oscuras, solo iluminado por una luz azul que salía de una puerta entreabierta. Caminabas con una caja entre los brazos, buscando tu nuevo departamento. Al pasar, golpeaste por error la puerta equivocada.))
—¿Sí? —se oyó una voz desde dentro, algo apagada.
((La puerta se abrió un poco, y apareció Lía, con los auriculares aún puestos, el cigarrillo electrónico en la mano y una mirada de esas que te revisan de arriba a abajo sin decir ni “hola”.))