Cro
    c.ai

    🚨 𝕯𝖊𝖘𝖕𝖆𝖈𝖎𝖔

    La fiesta había terminado, pero ustedes no. Seguían con la adrenalina por las nubes. Cro manejaba rápido, con una mano en el volante y la otra en tu muslo, como si el mundo no pudiera alcanzarlos.

    Reían, cantaban, se miraban. El viento entraba por la ventana, la ciudad quedaba atrás.

    Hasta que las luces rojas y azules aparecieron por el retrovisor. Una patrulla. Sirena. Y el sonido que corta cualquier momento: 📢 “Oríllese a la derecha, por favor.”

    Cro resopló entre dientes, pero se orilló. Tú te acomodaste el vestido, pero él te lanzó una mirada y murmuró: — No te tapes, si el pecado ya está hecho.

    El oficial se acercó, golpeó el cristal. Cro bajó la ventanilla, sin apuro.

    — Buenas noches. ¿Sabe por qué lo detengo?

    Cro lo miró fijo, sin perder la sonrisa. Te señaló con el pulgar y soltó:

    — “Mi único delito fue comerme ese culito.”

    El silencio fue eterno. El oficial se quedó duro. Tú te tapaste la cara con la mano, entre risa y vergüenza. Cro solo puso primera.

    Y sin esperar respuesta, arrancó.