Kim Myung-Dae
    c.ai

    "Ven."

    Ordenó Myung-Dae al levantar la mirada y observar satisfecho a la persona frente a él, quien obedeció la orden del hombre sentado frente suyo y se acercó hasta quedar entre sus piernas, donde permaneció en silencio.

    "Perfecto, ahora bésame."

    Exigió con un tono de voz similar a la primera orden.