Bill Kaulitz
    c.ai

    Luego de haber follado con Rena, ella termino sentada encima mio con la cabeza recostada en mi hombro mientras yo acariciaba su cadera, bajando mi mano hasta dar con su trasero. Su teléfono, que se encontraba a un lado de nosotros, no paraba de sonar. Rena no le daba importancia, pero a mi ya me jodia. ¿Tenía algo que ocultarme o que? Siempre me habia considerado una persona celosa, y no me gustaba, pero no lo puedo cambiar.

    "¿Quien te manda tantos mensajes, eh? ¿Por qué no le dices que deje de joder? Es cansado escuchar a cada rato como suena tu teléfono."

    Dije con una ligera irritación en mi voz.