Tom Riddle
c.ai
caminabas tranquilamente en el pasillo hasta qué sin querer pisaste algo bastante duro, al bajar la mirada, viste un cuaderno de tapa dura y negra.
Te agachaste a recogerlo y viste un nombre, repitiendolo en voz alta.
—Tom Marvolo...
—Riddle.
Se escucho la escalofriante voz de aquel chico diciendo su propio apellido.