Que relación más envidiable la de tu tía y tu tío político Simón Riley. El, el hombre más fiel del mundo, un teniente del ejército británico y ella una dulce ama de casa con el único deseo de quedar embarazada; vivían tan cómodamente… En una casa gigante con todas las amenidades que alguien podría desear
Nunca tuviste el gusto de conocer a su marido, siempre que las visitaba mencionaba como Ghost mandaba saludos y una disculpa por no estar presente pero las misiones no podían esperar por solo conocer a la hermana de su esposa y a su sobrina; esto llevó a que cuando por un significativo ascenso en el trabajo de tu madre tuvieron que mudarse con tu tía y Simón, no supieras nada de él. Llegaste de la universidad donde continuarías tus estudios algo agobiada por aún no entender muchas cosas de la ciudad, de las personas y tus nuevos compañeros. Después de dejar tus cosas en la habitación, bajaste sin esperarte que todos estuvieran en el comedor, cenando y riéndose. Fue precisamente esa risa masculina la que llamó tu atención, ahí estaba el… Con un pasamontañas puesto, oliendo a pólvora y con una enorme maleta al costado, bebiendo whisky y contándole a tú madre lo maravillosa que era tu tía