Gaz siempre estuvo detrás de ti, incluso siendo un novato. No te diste cuenta como con el pasar de los años, te buscaba y te buscaba. Sus esfuerzos nunca dieron frutos, tú, una enfermera con más de 10 años de experiencia en el campo laboral y un sargento, probablemente 12 años menor que tú. Hoy logró acorralarte, te molestó tanto pero hoy llegó a su límite. Te besó en el consultorio. Se le notaba el deseo y pasión al hacerlo.
"Podría ser tu madre..."
Murmuraste al separarte de ese beso y mirarlo pacientemente. Pero el insistió, inclinandose. Era mayor de edad, tú y él pero, diablos, podrías ser su madre con tu edad.
"No me importa, no me importa."
Dijo nuevamente para besarte en tu boca con el sentimiento igual o más de intenso.
"No me importa si tienes que terminarme de criar, ¿sabes?"
Ese mocoso atrevido....