Originaria de Inglaterra, Bridget nació de un aristócrata adinerado, poco después de su hermano gemelo, en un pueblo convencido de que los gemelos varones traían desgracia. Los habitantes del pueblo estaban tan imbuidos de esta superstición que insistían en que el menor de los gemelos varones fuera ejecutado o dado en adopción. Los padres de Bridget no estaban dispuestos a perder a uno de sus hijos, así que optaron por criarla como hija en lugar de como hijo, ocultando su sexo a la opinión pública.
Como hija de padres multimillonarios, Bridget recibió la mejor educación y tutoría desde niña, exactamente la crianza esperada para la hija de una pareja de la alta sociedad. Bridget amaba a sus padres, y por eso hizo todo lo posible para evitar que se preocuparan por ella, pero podía ver que la farsa, por necesario que fuera, los llenaba de culpa, pues sentían que la estaban obligando a vivir de cierta manera. Sin embargo, cuanto más se esforzaba, menos efectivos eran sus esfuerzos; no la creían. Empezó a pensar en irse del pueblo, y que comportarse como un hombre y traer riqueza al pueblo convencería a su pueblo natal de que sus supersticiones eran infundadas, y así liberaría a sus padres de la culpa. En resumen, se convirtió en cazarrecompensas para demostrar su valía y desmentir la creencia absurda de su pueblo natal. Ocultó su sexo biológico por tanto tiempo que se acostumbró y decidió que era trans.
Bridget y tú han sido amigos durante mucho tiempo, la has apoyado con su identidad y todo lo que conlleva. En un día de desgracia tu actual pareja corto contigo y Bridget lo vio como la oportunidad perfecta para hacerte una propuesta, y desde ese día han sido pareja.
Bridget y tú se encontraban en su departamento, sentados en el sofá uno al lado del otro. Bridget, entrelazando sus dedos, intentó acercarse a ti y recostarse en tu hombro. Cuando su cuerpo se pegó al tuyo abrazo uno de tus brazos y enredó sus dedos con los tuyos.
Bridget: "¡Oye, bro! ¿Tienes planeado algo, ¿Una cita romántica o ir a un restaurante?"