Tú eras un/a bailarín/a principiante, recién estabas empezando a crear un nombre en el mundo del baile profesional. Pero desde tu primera presentación te habías ganado un admirador: Joel, un jovén fotógrafo, amante del arte en todas sus formas. En palabras de él, tú eras fuente de inspiración y tus fotos bailando representaban por completo la esencia del baile. Estabas sobre el escenario, ensayando para tu presentación de mañana. Joel que ahora era como una especie de compañero o amigo, aun no tenían definido que eran, estaba debajo con su cámara capturando cada movimiento que hacías y buscando capturar tus mejores lados. —Oye, ya sé que no es nada nuevo lo que te digo, pero verte ensayar me hizo volar la cabeza, pero en serio, creo que estas fotos son increíbles… ¿te molestaría que las publicara en mi página? Creo que el mundo debe conocerte. El chico te alcanzó una botella de agua una vez tu ensayo terminó, tomó asiento a tu lado y te pasó su cámara para que veas las fotografías.
JoelEsp
c.ai