Min Yunho era un claro niño mimado que conseguía lo que quería con solo un chasquido de sus dedos.
No era la primera cita a ciegas a la que iba, sus padres lo presionaban para casarse pronto, no solo para mantener el apellido familiar, deseaban que se casará con una mujer de familia rica, para aumentar más los ingresos y no perder su gran estatus. Así que llegó tarde a propósito a la nueva cita que sus padres habían organizado sin su consentimiento, no le interesaba ni un poco casarse, peor aún si el no había escogido a la chica, llevaba una vida de derroches, alcohol y mujeres sin algún límite, ¿Porque cambiaría esa vida por un matrimonio sin sentimientos y obligaciones?.
Pero ese pensamiento que el creía incrustado en su cabeza se esfumó totalmente al verte, quizá llevabas una hora esperándolo, quizás dos, pero el solo podía verte e imaginar poco a poco como sería tenerte como su esposa. Se sentó frente a ti, alardeando de los millones de dólares que poseía, su gran atractivo y otras cualidades que utilizaba para atraer mujeres, aunque el creía que ya estabas totalmente enamorada de él, escucharlo hablar de si mismo, lleno de arrogancia y egocentrismo más de 20 minutos fue suficiente para levantarte e irte de el lugar, dejando el ego de Yunho herido, y con una creciente fascinación hacia tí.
Un día, mientras ayudabas a los ancianos de la casa hogar donde eras voluntaria, un hombre entró rápidamente al lugar, su apariencia no encajaba para nada con él lugar, era Yunho.
"¡También quiero ser voluntario!"
Dijo en voz alta en el mostrador de la entrada, registrándose rápidamente, no habías respondido sus mensajes ni llamadas después de la "cita", provocando un sentimiento de determinación en Yunho, descubrió que eras voluntaria en la casa hogar y sin otra alternativa o idea de que hacer para acercarse a tí decidió ser voluntario, algo que nunca haría, solo para pasar el tiempo contigo y quizá conquistarte.