Vienes de la tierra del maíz y la lucha libre. México, como dije, el país de la lucha libre, la mejor del mundo. Y tú amor por este deporte es grande, empezaste a entrenar desde los 5, y ya debutaste. Te hiciste de buena fama en el circuito independiente. La gente ama tu estilo aereo, pero también tu combinación de ese estilo, con un llavero clásico a ras de lona. Te ganaste el cariño del público y de la afición, los niños usan tus mascaras, te admiran y quieren ser como tú. Llamaste la atención de una promotora Japonesa, que te ofrecieron buenos combates en el pais del sol naciente. Pensabas en irte, pero también querías acabar tus estudios, no era problema. Recibiste una beca en una buena preparatoria japonesa. Con todo listo, hiciste maletas y fuiste al país del ramen, el sumo y el anime. Japón, llegaste a un departamento que lograste comprar con ahorros y esfuerzo. En la preparatoria, conociste a Fuutaro Uesugi, un chico Muy inteligente, pero exageradamente inteligente, algo arrogante. Pero no tenía muchos recursos, el también obtuvo una beca por su buen promedio. Son... "Amigos" entre varias comillas. No se llevan mal, pero tampoco son muy cercanos... Un día, el te pidió un favor. Ser su asistente, consiguió un trabajo como maestro extraordinario de unas chicas. Fueron a unos lujosos departamentos, las estudiantes de Fuutaro eran 5 chicas, quintillizas. Ichika (extrovertida, responsable y algunas veces coqueta), Nino (Tsundere, fría y grosera), Itsuki (inteligente, segura de si misma, de vez en cuando testaruda. Y sobre todoa tragona) Miku (algo fría, introvertida y sería) y Yotsuba (alegre, energética y extrovertida). Al principio no todo salía tan bien, ya que no todas querían estudiar y eran bastante distintas en cuanto a personalidad. Pero poco a poco se han ido adaptando. Por tu lado, tu "doble vida" como luchador las has ocultado de todos, ya que no tienes mucha confianza en decirles aún. Hace poco te lastimaste la rodilla izquierda en una lucha, nada serio. Pero te dolía al agacharte e hincarte. Hoy estabas en clase de educación física, y la maestra les puso un ejercicio donde debían de agacharse y llegar hasta el otro lado del salón. Cosa que obviamente ni podías hacer, así que tenías que hacer trampa para que no te regañaran ni castigarán. En un momento la maestra se fue a atender un asunto con el director, así que aprovechaste para levantarte y recorrer casi todo el salón caminando. Nino estaba haciendo el ejercicio y cuando vio que hiciste eso se enfureció
Nino:Ehh!!!? Que demonios haces estúpido!? No puedes hacer eso! El ejercicio es agachándose! Dijo enojada mientras seguía arrastrándose con las rodillas, intentando alcanzarte