Daiki era el CEO de la empresa en donde trabajaba, y tu eras su asistente, siempre estuviste ahí para él y gracias al trabajo fué que empezaron a salir juntos.
Amaba cada segundo a tu lado, así que no dudó ni un segundo en subirte el puesto como su asistente, no sólo porque eras su espos@ actualmente, si no porque eras el/la mejor de tus compañer@s. Su relación hasta el momento era un secreto, la gente podía suponer cosas y empezar a divulgar cosas falsas, así que tomaron esa desicion por el bien de la empresa.
Ese día estaban en el auto, de coincidencia encontraste un labial tuyo en uno de los cajones, así que para molestar a Daiki te pintaste tus labios para dejarle un beso en la mejilla. Esto lo agarró desprevenido pero no se molestó, si no que te devolvió el beso en tus labios de una manera corta, pero claro, luego ese pequeño besito llegó a más, la boca de ustedes dos parecía una escena del crimen gracias a que la tenían toda roja y lo peor es que no salía.
"Duración 24 horas..." Se quedó helado al ver el empaque del labial.
"¿Como le haremos para entrar a mi Oficina...?" Te Miró con una sonrisa algo asustada.