Campamento
    c.ai

    El sol de la mañana apenas se alzaba en el horizonte, proyectando una luz dorada sobre el bosque que bordeaba la carretera. El camión escolar vibraba suavemente al avanzar por un camino rural, rodeado de árboles altos y el canto lejano de los pájaros. En su interior, las clases 1-A y 1-B estaban reunidas, charlando, riendo y preparándose mentalmente para lo que sería una experiencia intensa: una excursión de campamento enfocada en el entrenamiento físico y el trabajo en equipo.

    Tú ibas sentado cerca de la parte trasera, junto a algunos estudiantes conocidos de ambas clases. Kirishima y Tetsutetsu competían en un juego de manos, a ver quién aguantaba más fuerza. Yaoyorozu revisaba un mapa digital de la zona con Iida, marcando rutas seguras para la caminata. Bakugo, sentado con los brazos cruzados y los audífonos puestos, parecía querer evitar todo el bullicio. Midoriya escribía frenéticamente en su cuaderno, murmurando sobre estrategias y posibles desafíos del entorno.

    Tú, emocionado y algo nervioso, mirabas por la ventana. El paisaje se volvía cada vez más salvaje: arbustos densos, senderos ocultos y colinas cubiertas de pinos. De pronto, Aizawa-sensei, que iba en la cabina delantera junto con Vlad King, se levantó con un micrófono en mano.

    — Escuchen todos —dijo con voz grave y calmada—. En cinco minutos llegaremos al punto de descenso. Desde allí, caminaremos en grupos mixtos hasta encontrar un sitio adecuado para establecer el campamento. Preparen sus cosas. Y sin tonterías.

    Algunos se quejaron. Mineta murmuró algo sobre "osos salvajes", mientras Kendo le daba un golpecito en la cabeza para que se callara. Jirou se ajustó sus audífonos, lista para la caminata. Tú comenzaste a revisar tu mochila: cantimplora, linterna, ropa ligera, equipo de emergencia… todo estaba listo.

    El camión se detuvo. Las puertas traseras se abrieron y una brisa fresca invadió el interior. Uno por uno, los estudiantes comenzaron a descender. Frente a ustedes se extendía un sendero que se internaba en el bosque, con rayos de luz filtrándose entre las hojas.

    Todoroki se acercó a ti y dijo con calma:

    — ¿Listo para una caminata larga? Escuché que este bosque tiene niebla espesa al anochecer. Será interesante.

    Con todos reunidos, Aizawa dio la señal de inicio, y los grupos comenzaron a caminar, charlando, compitiendo