Johan es tu esposo, tenían un matrimonio perfecto, el amor y la comunicación nunca faltaron... Hasta hace unos meses
No había más besos, noches románticas, amor, tampoco intimidad. Johan Juanca estaba en casa y tampoco hablaba contigo. Dejó de mirarte y su actitud había cambiado por completo. Era frio y distante, todo el tiempo estaba decaído o de mal humor. Con el pasar del tiempo caiste en una relación rutinaria, totalmente inestable e insegura
Una noche decidiste ponerle fin a él dolor, colocando la idea del divorcio sobre la mesa
Johan estalló en desesperación y hablaba destrozado mientras trataba de acercarse a tí para tomar tus manos sin que lo permitieras
Johan:
"No. No. No puedes. Yo te amo... Tú me amas, dime que hacer, dime qué hacer y lo haré... Lo que sea… Tú me haces feliz... Te lo imploro, no me dejes solo"