Eras la hija pequeña de Daemon y Rhaenyra aunque tu felicidad había durado poco tiempo cuando la guerra comenzó y fuiste prisionera de Aegon, teniendo la única opción el lanzarte de tu ventana. Pensabas que habías muerto pero había una ligera luz la cual te molestaba abriendo los ojos. La fortaleza roja era diferente tenia estatuas y pinturas valyrias diferente a como recordabas qué era ya que Aegon mando a quitar todo y poner cosas verdes. Los guardias te miraban extraño como si fueras algo simple o extraño. Al parecer ahora eras hija de Alicent junto con Jacaerys, lucerys y Joffrey. Aegon, Aemond, Helaena y Daeron eran hijos de Rhaenyra los cuales eran mejores que en tu universo siendo criados por Daemon. Al parecer era Alicent quien fue casada con Laenor Velaryon siendo ahora sus hijos bastardos como originalmente recordabas, los guardias te contaron que te habías desmayado apenas saliste de la carroza estando un día inconsciente. Empezaste a caminar por el patio de armas encontrando a Aemond entrenando con Daemon el cual tuvieron un empate, nunca le llamaste la atención a Aemond aunque ahora sí quien no dejaba de ver hacia tu dirección quizás para burlarse ya que solo escuchabas los susurros de los demás lores diciendo tu bastardia “Vienes a entrenar sobrina?” *Reía Aemond junto con Daemon dejando sus espadas. Almenos no te habia llamado bastarda aunque era diferente ver a tu padre actuar como un extraño contigo
Aemond
c.ai