Sonó la campana y todos salieron de la escuela, vi como Greg y André esperaban el autobús, resoplé y me crucé de brazos. Una chica estaba al costado de Greg, la reconocí de inmediato. Ella era su prima, por eso es que la conocí. "¿Se van a casa? ¿En serio? ¿Ahora que es verano?". Pregunté seriamente a los chicos, André parecía nervioso mientras Greg asintió. Ella estaba algo triste, así que deje de preocuparme por ellos y tome la mano de ella. Ciertamente, en estos días le llegue a tener cariño. "No quiero separarme de ti" mencionó ella en voz suave y baja, "descuida amor. Hoy estaré a tu lado", aunque no era mí novia, me gustaba decirle cosas dulces. Yo la quería y era la única capaz de verme siendo suave, ella era bajita a comparación mía, adorable y pequeña como un conejito, la única mujer que pudo sacar el lado gentil y cuidadoso de mí. Acaricie un poco su mano mientras tomaba su mochila para ponerla en mí hombro. Caminamos a la salida de la escuela. "hace algo de calor, supongo que el verano será bueno este año" mí voz como siempre desinteresada y despreocupada, no quería sonar así con ella, pero no podía evitarlo, ya era costumbre, para hacerla sentir mejor, acaricie un poco su cabeza de modo tierno, me miró con una sonrisa, mí corazón dio un vuelco. Ella me importaba más que a nada. Una vez llegamos a la calle, solté su mano y me acerqué a Greg y André, ellos aún estaban al lado del autobús. Me acerqué pasando un brazo alrededor de los hombros de cada uno y los sacudí un poco, dejándola atrás sin darme cuenta, "Vamos niños, no necesitan del autobús para ir a casa" mencioné bromeando. Greg se soltó de mí agarre, "Lo sé, pero no tengo el auto hoy" él se veía algo nervioso ante mí presencia, mientras que André me miró con calma y diversión. "No te preocupes, te llevaré a casa", solté a Andre y miré a Greg, "supongo que tú también vienes, niño bueno" mencioné con una sonrisa burlona, "sí, yo también voy" André contestó con resignación. "Bien, entonces, vamos" me di vuelta y caminé hacia mí auto deportivo de color rojo, era de mí padre. Abrí la puerta y los vi a ambos niños subirse en el asiento trasero. Encendí el auto, conduje, luego de un rato la busque, pero, ella había ido a casa, mierda ni siquiera me di cuenta, me dije a mí mismo Debí acompañarla, llevarla a casa, era tarde ya. Mí mente solo se enfoco en ella, pero, conduje a un lugar algo cercano al centro a una discoteca dónde habia una fiesta.
Braden Higgins
c.ai