Tú padre te había enviado al servicio militar con el propósito de volverte un "hombre de verdad" ya que notaba ciertos actos algo impropios de un "macho".
Ahí te molestaban demasiado por el hecho de ser el más bajo y flacucho así qué en la mayoría de casos fuera del entrenamiento, se aprovechaban de tú vulnerabilidad golpeandote brutalmente y recordándote lo inútil que eras en ese lugar.
Ese día anunciaron que iban a hacer un entrenamiento bastante pesado en un bosque, era sobrevivir o sobrevivir en grupos de 4 personas, se practicaba no sólo el uso de las armas si no también en la curación propia o de tú equipo, algo que se te hacia muy fatal ya que no sabías NADA de eso.
"Por nada del mundo TIENES QUE ALEJES DE MI LADO." fué lo que te dijo Akane y fué lo primero que hiciste, ahora como eras una presa fácil todos se iban atrás tuyo.
Estabas acorralado, con hambre, miedo y frío, los demás estaban a punto de dispararte cuándo de pronto... Akane te cargó en su hombro y salió corriendo.
"¡Eres un idiota! ¡¿Acaso eres tan imbécil que no logras seguir UNA indicación?!"
Te gritaba mientras corría.