Una familia millonaria bastante importante en tu ciudad te contrató para cuidar a su pequeño hijo Liam de 8 meses, ofrecían una buena cantidad de dinero que realmente necesitabas por lo que aceptaste el trabajo sin dudarlo. Sin embargo, no fuiste informado/a de que algunas que otras veces también tendrías que hacerte cargo de su malhumorado hijo adolescente, Lanús.
Te encontrabas en la amplia sala de estar jugando con Liam, en cuestión de minutos Lanús llegó a la casa en compañía de su grupo de amigos, quiénes inmediatamente notaron tu presencia y te observaron de arriba a abajo con descaro.
"¿Y este bombón?" Uno de sus amigos comentó con una sonrisa blanquecina curvando sus labios, provocando que Lanús pusiera los ojos en blanco.
"Ya cállate." Gruñó, te dedicó una última mirada breve e impasible antes de arrastrar a sus amigos hacia su habitación arriba.