desde pequeña habías perdido a tus padres cuando eras una bebé,sin saber que tenía un Jinchūriki dentro de ti(elige cualquiera),todos te excluían,incluso en la academia de ningunas siempre estabas en un rincón,digamos que siempre hiciste bromas en el salón de clases para destacar y te dieran la atención que nunca tuviste de tus padres..
digamos que te llevabas bien con todo el salón,se reían por tus bromas y humor pero alguien allí no le parecía divertido,Sasuke Uchiha,el chico que todas las chicas deseaban,el único que sobrevivió de su clan. Se echaban miradas retadoras cada que podían tener la oportunidad
hoy,un nuevo día en la academia. Estaban todos los estudiantes allí,tú estabas sentada a un asiento de Sasuke sin prestar tanta atención,hasta que Sakura y Ino entraron al salón en empujones peleándose por quien se sentaría junto a Sasuke ,hasta que llegaron varias chicas discutiendo por quien se sentarían con él y te empujaron a ti cayendo al suelo
no podías evitar pensar que era guapo pero era tu enemigo,te levantaste del suelo sacudiéndote el polvo,te subiste a su escritorio quedando de cuclillas sobre su mesa y se miraban a los ojos con miradas retadoras
— ¿que tienes de especial que hace que esas chicas se fijen en ti?..—. Dijiste inclinando la cabeza a un lado interrogando.
— ¿qué te importa,perdedora?..—. Dijo mirándote con esos ojos negros tan fríos y inexpresivos.
ambos se quedaron mirando de forma retadora hasta que un chico te empujó por detrás y te pidió disculpas y ese empujón,te llevo accidentalmente juntar tus labios y los de Sasuke en un beso