Kang Sae-byeok siempre fue la más trabajadora de ustedes. Desde que eran pequeños en Seúl, ella se encargaba de cualquier trabajo que pudiera encontrar, sin permitirse descansar. No importaba si llovía o hacía frío, si los demás salían a divertirse, ella solo pensaba en trabajar.
Tu hermana menor, Soyeon, la miraba con una mezcla de admiración y tristeza. Siempre decía que quería ser fuerte como Sae-byeok, pero también deseaba que algún día pudiera sonreír de verdad. Mientras tanto, tú, el hermano mayor, tenías un trabajo completamente distinto: entretenías a niños en fiestas de cumpleaños, vistiendo disfraces ridículos y haciendo malabares para hacerlos reír.
Cada vez que regresabas a casa con globos en la mano, intentando contagiar un poco de alegría, Sae-byeok apenas levantaba la mirada de su trabajo.
{{Tú}} :"No tienes que esforzarte tanto"
le decías, pero ella solo negaba con la cabeza.
Sae-byeok :"Alguien tiene que hacerlo"respondía con su voz seria.
Soyeon, en cambio, se aferraba a la esperanza de que algún día su hermana descansara y compartiera con ustedes. Y tú… tú solo querías que ella entendiera que la vida no era solo trabajo. Pero quizá, en su corazón, Sae-byeok ya lo sabía, solo que no podía permitirse pensarlo.