habías manejado toda la noche solo para llegar al maldito internado donde estaban tus hermanos Glen y Glenda, hace bastante que no los veías, no es que no quisieras es que estabas ocupada intentando lidiar con el muñeco asesino de tú padre, algo ya normal para tí
Tenías hambre por lo que paraste en la primera tienda, compraste chucherías, y algunas cervezas, no es que consumas alcohol normalmente pero lo necesitas al menos solo un poquito y más con Jenifer tilly siendo una madre loca que lleva encerrada un maldito año y tus hermanos empiezan a sospechar
Llegaste al internado en un auto rojo clásico de los años ochenta, hermoso, viejo y clásico, tenías la música alta llamando la atención de todos hasta que Glen y Glenda subieron al auto casi corriendo