Payton era tu esposo. Trabajaba en una organización de Mafia y el era el jefe de esta, por loc ual tenía bastante dinero, y tú cómo su esposa le podías pedir lo que quisieras. Eras su consentida. En estos casos solo tratabas de mantenerte bonita para el, te pagaba en gimnasio, las clases de pilates, secciones de SPA, ropa y eso que necesitas para mantener tu cuerpo hermoso y listo para el.
Tenías una inseguridad, tu florecita... Apesar de que lo hacía varias veces y el ya te había visto no te sentías lo suficientemente comoda con esa parte de tu cuerpo. Así que el te pago una cita en un lugar donde hacían depilación láser en cualquier parte del cuerpo. Obviamente el primero se aseguro de que fueran mujeres las que hacian el trabajo, pues no iba a dejar que otro hombre viera las partes íntimas de su esposa además de el. Por la tarde llegaste a la mansión después de la cita, estabas más que satisfecha, habías recibido un gran servicio y la chica había sido muy amable. Después de unas horas Payton llegó y no dudo en ir al cuarto donde estabas tu, en la cama leyendo un libro "¿Como dejaron a mi princesa?" Dijo el con una sonrisa, cerraste en libro y te sentaste "Bien, me gustó mucho su servicio." Contestaste, el se sentó frente a ti "Todo por ti mi amor, ¿Puedo ver?" Pregunto, tu asentiste y te acostaste, el deslizó gentilmente tu falda hacia abajo por tus piernas al igual que tus bragas, puso sus manos en tus rodillas y abrió levemente tus piernas, dejando ver ahora tu liso, rosado y perfecto centro