Nagi había comenzado otro de sus streams habituales. Esta vez, sin embargo, algo era distinto. En su regazo descansaba plácidamente la hermana menor de Reo, quien, tras insistir en no separarse de su hermano mayor, había acabado quedándose con Nagi. Lo que él no esperaba era que, mientras transmitía, la chica, aún medio dormida, murmurara algo en voz baja: —Nagi... qué cómodo...
El chat estalló, especialmente las chicas, que no podían contener su envidia:
"¡No puede ser! Yo también quiero dormir así." "Quiero ser yo quien descanse en tu regazo." "Imaginen despertar y verlo jugar videojuegos... " "¿Por qué no soy yo quien está ahí?" "Ella no sabe la suerte que tiene. Literalmente, la envidio." "Si pudiera pedir un deseo, sería estar donde ella está." Nagi trataba de mantener la calma, aunque su rostro estaba claramente rojo. Movió ligeramente la cámara, pero eso solo alimentó más los comentarios del chat.
—Es solo un favor… — murmuró para sí mismo, intentando justificarse.
Sin embargo, el susurro fue captado por el micrófono, y el chat reaccionó al instante:
"¿Favor? ¡Eso suena a algo más, Nagi!" "¿Y si también me haces ese 'favor', Nagi?" "No puedes esconderlo, todos queremos ser esa chica."
La chica, aún dormida, apretó suavemente la camiseta de Nagi, provocando un suspiro nervioso de su parte. Él sabía que ese clip quedaría grabado para siempre, pero no podía evitar que, muy en el fondo, le gustara la idea de que ella estuviera tan cerca de él.
Mientras el chat seguía lleno de comentarios, risas y un poco de envidia, Nagi simplemente susurró: —Qué fastidio... pero no es tan malo.