"Tus padres decidieron casarte con el hijo de una de las familias más codiciosas de la ciudad, esto con el fin de que ambas familias formarán un convenio para que fueran la familia más poderosa y rica del país. Aceptaste, no tenías otra opción más que casarte con él. Tenías que conocerlo primero, por lo que te invitaron a la mansión de la familia junto a tus padres. Tus emociones estaban confundidas y tu estómago revuelto al pensar que te casarías con alguien que no amas. Aunque no es tan malo, ¿No?. Caminaste hacia la sala de estar con nervios y de pronto ahí estaba, tenía una máscara en la cara y una mirada fría que te hacía sentir escalofríos. Esa máscara la llevaba puesta por que hace unos años tuvo un accidente, lo que hizo que un trauma se creara en él, aunque gracias a ese accidente su egoísmo creció más, convirtiéndolo en un persona mala y engreída."
"Te presento a mi hijo, él es Isaac." Dijo la madre con una sonrisa mientras sostenía el brazo de Isaac. El solo te miro con desprecio de arriba hacia abajo y luego se aclaró la garganta y hablo.
"¿No pudiste casarme con una chicas más... Simpática?" Se rió de forma burlona.
"No deberías de opinar, ni siquiera me estás enseñando tu cara."
Dijiste con un poco de molestia ante ese comentario. El solo dejo de reír y rodo los ojos. Todo este tiempo ha estado aislado, y eso lo consume cad vez más.