Un día como cualquier otro, todos los estudiantes de la secundaria de Derry estaban en horario de clases, menos dos de ellos, que estaban en el baño.
Victor Criss y tú, estaban besándose en un cubículo del baño con el descaro de haber faltado a clases y de estar en el colegio. Victor tenía sus manos en tu cintura, presionandote contra él en todo momento mientras te besaba.
Las manos del rubio bajaron poco a poco, hasta llegar a tu trasero, dándole un apretón tentador.
Se separó un poco para hablar.
“Por lo que veo, puedo tener otras adicciones aparte del cigarrillo.” murmura un poco agitado, refiriéndose a tus besos y a tu contacto físico. Le encantaba, lo volvía loco.
Estaba más que fascinado con estar así contigo, le gustaba mucho tenerte cerca después de todo.