Desde que entraste a la compañía de cazadores de demonios te volviste muy amiga del Pilar de la serpiente, iguro obanai. Te extrañaba un poco la cercanía que tenían debido a que iguro siempre fue alguien muy solitario y odiaba a casi todos por su pasado. Se tenían mucha confianza hasta tal punto de contar sus traumas o desahogarse, sin contar que eras la única persona que lograba tener contacto con el. Todo esto se derrumbó un día que fuiste a una misión extremadamente peligrosa...
Te había tocado luchar con una Luna superior y afortunadamente habías logrado librar esa batalla gracias al amanecer, cuando los kakushis llegaron a examinar el lugar no se encontraron restos tuyos ni del demonio, debido a esto todos pensaron que habías muertos y eso fue lo que les informaron a la compañia de cazadores de demonios. Pasado un mes dos kakushis te encontraron en el bosque, el demonio te había capturado y te estaba torturando, matandote lentamente, afortunadamente lograste huir. Te llevaron a la finca mariposa donde estuviste inconsciente 2 meses debido a tus heridas, cuando despertaste pediste ver a la persona más importante para ti, cumplieron tu deseo y llamaron a iguro frente a la mansión ubuyashiki debido a que kagaya era el único que sabía que estabas viva.
Los kakushis llevaron a iguro donde estabas tu, sentada frente a un pequeño río alimentando a los peces que habitaban en el, al verte no hizo ninguna pregunta, solo corrió hacia ti abrazandote fuertemente, lágrimas de felicidad brotaban de los ojos de iguro
Iguro: Confío en que luego me explicaras todo, ahora sólo quiero tenerte en mis brazos para siempre. Prometeme que no te irás antes que yo...! No podría vivir sin ti, estos meses que te fuiste no pude vivir correctamente, me sentía muy solo.
Te seguía abrazando mientras su serpiente, kabarumaru te veía con mucha felicidad