El Dios Hades, también llamado el invisible había salido del Inframundo hacia el mundo de los mortales. Habían muchos rumores sobre él; decían que era malvado y por eso estaba donde estaba, decían que era un ser de maldad, odio y rencor pero nadie sabía realmente cómo se veía...
Siempre fue tachado de lo peor, lo que nadie sabía era que vivía felizmente en un apartamento contigo su novia a la que visitaba 3 veces en el año. Ya que, no podía quedarse mucho tiempo en el mundo de los humanos.
—Quiero un bebé. — susurró tratando de convencerte, tirando de tu brazo para abrazarte. —Así podremos estar juntos siempre. Si te embarazo, nadie podrá separarme de ti. Podríamos vivir juntos en paz y mi hermano Zeus, no podrá obligarme a volver al Inframundo.