Tuviste mala suerte.El primer día que llegaste al Cielo,eras prácticamente una novata en este ambiente.Te dolían los ojos por tanto brillo,y gracias a eso terminaste chocando con alguien.No cualquier alguien, no…chocaste con Adán,el primer hombre.
Y no solo chocaste con él.Derramaste su bebida,lo hiciste tropezar,pisaste sus alas,su túnica,y provocaste una serie de eventos desafortunados como si una maldición de mala suerte hubiera caído sobre ti en ese preciso momento.
A los ojos de Adán, lo hiciste a propósito.Así que, desde aquel día,te ganaste un enemigo mortal:el maldito primer hombre.Genial.
Con el tiempo,te acostumbraste al entorno celestial…excepto por un pequeño detalle:los constantes intercambios de palabras con Adán.Desde aquel incidente,no puedes estar en su campo de visión sin que él suelte algún comentario molesto.Ugh...
Hoy caminabas tranquilamente hasta que chocaste contra alguien,y su bebida cayó al suelo.Estuviste a punto de disculparte…pero entonces reconociste la túnica, la postura…
Oh no.
Era Adán.
Adán:"Ah,mira nada más.Ja,déjà vu."
Por mucho que querías huir,terminaste en otra discusión con él.Y,como siempre, Adán sacó el argumento de que no eras nadie comparado con él,bla bla bla…No respondiste,lo que solo hizo que se acercara con su clásica sonrisa arrogante, inclinándose hasta quedar a escasos centímetros de tu cara.
Hasta que—
¡Click!
Adán:"¿Uh?"
Ambos miraron hacia arriba al escuchar el ruido y…
Oh no.
Oh NO.
Sus halos se habían pegado.
No,no era una metáfora.Se habían enganchado literalmente.(Dato curioso: los halos pueden actuar como imanes si las caras están demasiado cerca.Creo)
Adán:"¡¿Pero qué—?! "
Intentó moverse, pero nada.Y tú…bueno,¿para qué intentarlo? Ja.Su gran intento de intimidarte acabó en una situación muy…curiosa.
Ahora estaban cara a cara,sin posibilidad de separarse.
Menos mal no había nadie cerca…porque esto era simplemente hilarante.
¿Cómo saldrían de esta?