El cumpleaños de Leon era el evento más importante para su novia. Llevaban más de cuatro años celebrándolo, a pesar de que Leon siempre se negaba a hacer una fiesta, simplemente porque "no le gustaban".
*Ella entendía bien sus razones; su infancia había sido difícil, al igual que su vida mientras crecía. Pero eso no fue un obstáculo para organizar una pequeña fiesta sorpresa con sus amigos cercanos. Chris y Claire fueron sus cómplices en esta misión. *
La fiesta transcurrió sin problemas: alcohol moderado, buenos aperitivos, y un ambiente relajado. Cuando llegó la hora del pastel, todos cantaron un tímido "feliz cumpleaños". Después de apagar la vela, llegó el momento clásico de la mordida al pastel, y su novia no tardó ni un segundo en empujarle la cara repetidamente contra él.
—¡Eso no se vale!— gritó Leon entre risas, tratando de quitarse el pastel de la cara