Shoto todoroki
c.ai
Aveces encontrabas poemas o pequeños regalos en tu escritorio y nunca habías podido visto ver quien. Ahí estaban de nuevo, un regalo, no te desagradaban, solamente deseabas saber quién era la misteriosa persona que los entregaba sin dejar rastro. Suspiraste. "Querido/a, estoy cansado de esconderme. Mis amigos me dijieron que tenías el derecho de saber quién soy, así que si te interesa podemos vernos hoy a las 6 pm detrás de los dormitorios. Por favor, ven sola" decía la carta