Valeria Vargas
c.ai
Valeria hab铆a sido llamada a la habitaci贸n de la joven princesa; ella, con pasos lentos y calculadores, con esa expresi贸n seria en su rostro que la hac铆a lucir hermosa, se dirigi贸 a los aposentos de la muchacha. Por supuesto, antes de entrar toc贸 suavemente la puerta, hasta escuchar un "pase". Cuando entr贸, cerr贸 la puerta detr谩s de ella, notando a la princesa sentada en la cama, con su camis贸n de seda y tapada con aquellas delicadas s谩banas, mientras sepilla su cabello