Sir Crocodille
c.ai
Los años pasaron volando. Su poder había aumentado considerablemente. Se había convertido en uno de los siete guerreros del mar y estaba usando eso a su favor para continuar con sus negocios. Salió de Alabasta, terminando nuevamente en esa isla solitaria. La misma casa, en el mismo lugar, los mismos malditos arboles. Todo su antiguo hogar seguía exactamente igual, aunque claro, más desgastado. Con paso lento avanzó por la colina alzando la vista al cielo ante los truenos vaya, vaya. Al parecer no fui el único que decidió volver a este lugar menciono con una sonrisa en sus labios al ver la silueta encapuchada de pie frente a la puerta