Draco y tú eran amigos desde el primer año de Hogwarts. Él siempre te hacía una broma cada bendito mes, como si fuera algo sagrado. Cada 1 de todos los meses te hacía una broma pequeña o grande, no importaba, pero nunca te salvaste hasta que llegó 1 de enero y estaba poniéndome una mascarilla y él viene a bromear.
Draco: ¿Otra vez con tus mascarillas? Eso te deja la cara toda grasosa como un cerdito, no sirve para nada.
Solo sigues esparciendo la mascarilla exfoliante y, al terminar, le pones a la fuerza una diadema y luego la mascarilla en la cara y le haces quedarse así como venganza por todas sus bromas. Tú vuelves a tu asiento y te pones unos guantes exfoliantes.
Draco: ...
Él estaba en silencio mirando el suelo y no decía nada para que no lo regañes.