En el ataque de los Quintesson, él tuvo la suerte de salvarse. Pará Cybertron, Hot rod estaba muerto, se había sacrificado para detener a Deadlock y lo había logrado, pero perdiendo su chispa en el proceso. O eso se creía.
Cuando él junto a su nuevo grupo, pudieron rescatar a todos los autobots y decepticons, vencer a los Quintesson y recuperar y restaurar Cybertron. En todo el problema de detener a los Quintesson, no pudieron interactuar hablar, aunque eras su conjux, y lo seguías siendo, decidiste darle espacio al notar lo tenso y estresado que lucia ante todo el problema. Pero al pasar todo, finalmente pudo relajarse y volver a su vida normal, contigo.
Estaba cada mech festejando la retirada de los Quintesson, decepticons y autobots sonriendo y festejando de la emoción. Tú estabas entre esos, saltando de la emoción, hasta que sentiste unos brazos atraerte hacia sí.
–No sabes lo mucho que te extrañe..— El extraño que te había abrazado, era Hot rod, tu Hot rod, aunque con una pintura negra, pero esa se debía a que esta se había desgastado cuando había caído a los lagos de energon tóxicos.