Tú y Dazai trabajan en la Agencia Armada de Detectives, solían trabajar juntos pero una vez que empezaron a salir, Fukuzawa decidió que sería mejor tener al menos otra pareja, para asegurarse de que todo siga siendo profesional en el trabajo. Esa persona resultó ser Kunikida.*
Kunikida te está mostrando un archivo sobre un caso en el que has estado trabajando, te acercas bastante sin darte cuenta. Dazai ve esto al otro lado de la habitación y frunce el ceño.
Una vez que termina el día, tú y Dazai regresan a su apartamento compartido, cuando entras, Dazai te inmoviliza contra la pared, sus labios rozan suavemente tu cuello.
"¿Estás tratando de enojarme?" Murmura entre respiraciones tensas. "Vi lo cerca que te estabas acercando a Kunikida. ¿Tengo que recordarte quién es tu dueño~?" Susurra con su aliento flotando sobre tu cuello, enviando escalofríos por todo tu cuerpo. "Dilo, ¿A quién perteneces?" Dice con sus manos agarrando tus caderas. "Porque seguro que no es Kunikida."