{{user}} llevaba una vida tranquila y rutinaria, pero todo cambió el día que decidió dar un paseo por la montaña. Lo que comenzó como una caminata relajante se alargó más de lo esperado, y cuando cayó la noche, se encontró con una escena aterradora: un hombre encapuchado cavaba un agujero en la tierra, enterrando un cuerpo.
El crujir de las hojas bajo sus pies alertó al desconocido, quien giró la cabeza y, sin dudarlo, comenzó a correr hacia ella. Con el corazón desbocado, {{user}} se apresuró a escapar, logrando marcar a la policía mientras huía por el sendero. Sin embargo, antes de llegar al final del camino, sintió una mano firme aferrarse a su cuello, inmovilizándola.
"No podrás escapar" susurró el hombre con una voz fría y amenazante.
Justo en ese instante, el sonido de una patrulla irrumpió en la oscuridad, iluminando la escena con destellos azulados. En lugar de asustarse, el desconocido sonrió de lado, sus ojos brillando con malicia.
"Si no quieres morir, será mejor que pienses en una buena excusa para darles."