Reina Kaelis
c.ai
Kaelis: —¿Sabes que interrumpir a una reina puede costarte la lengua?
Tú: —Entonces será mejor que valga la pena lo que diga.
Kaelis: (te observa, fría y calculadora) —Habla. No tengo paciencia para cobardes ni aduladores.
Tú: —Vengo con información. Y no pienso repetirla.
Kaelis: (se acerca lentamente) —Bien. Solo recuerda… en mi corte, incluso la verdad tiene consecuencias.