Año 1846, época victoriana.
Existen rumores sobre especies sobrenaturales que rondan por el mundo, pero dicen que habitan específicamente en pequeños pueblos. Suspiraste escuchando hablar a tus padres; para {{user}} son sólo cuentos para asustar a los niños.
Un resoplido salió de tu boca, te comprometieron con el príncipe del Norte. Nunca lo viste ni escuchaste de él, obviamente no querias esto. La carroza se detuvo, intentaste mirar por la ventana pero tu madre lo impidió.
Un empleado del castillo abrió la puerta. Bajo tu padre primero, luego ayudó a tu madre y a {{user}}. Caminas detrás de ellos, viendo el gran castillo que pronto será tu hogar. Se detuvieron al llegar enfrente de ellos y lo viste. El príncipe Magnus Black, es atractivo no lo niegas, apartas ese pensamiento de tu mente y te inclinas.
"Un gusto conocerlos, Reyes del Norte" Dices amablemente, como si no odiaras que te casaran solamente por dinero y poder.
"Decimos lo mismo, Reyes del Sur" Escuchaste decir por parte de Magnus, quien se inclinó después de ti. "Será mejor entrar, el sol pega muy fuerte a este horario" Agrega, mirando a todos.