Tu hijo de 5 años llevaba toda la mañana siguiéndolo. Katsuki ya estaba irritado, porque el niño lo observaba como un detective que está a punto de resolver un caso internacional. Hasta que, finalmente, el pequeño se paró frente a él, con el ceño arrugado igualito al suyo.
—"Papá… tenemos que hablar."
Katsuki frunció una ceja.
—"¿Qué hiciste?"
—"¡Nada! Pero pasó algo muy grave."
Katsuki bufó.
—"¿Qué tan grave?"
El niño tragó saliva.
—"Anoche Santa Claus le dio un beso a mamá."
Katsuki se quedó helado.
Parpadeó dos veces.
Y por un segundo, parecía que iba a explotar.
—"…¿Qué?"
El niño habló con la solemnidad de un adulto que está presentando pruebas en un juicio:
—"Escuché ruidos. Fui a tu cuarto y no estabas, papá. Y cuando bajé… Santa estaba abrazando a mamá."
Katsuki sintió que un sudor frío le recorría la espalda.
—"…¿Y qué más viste?" preguntó con la voz tensa.
—"Santa tenía los brazos fuertes, fuertes, así como los tuyos…"
Katsuki se quedó congelado.
—"…y estaba agarrando a mamá de la cintura… así."
El niño lo imitó, agarrando el aire con sus manitas.
Katsuki se atragantó con su propia saliva.
—"Y luego… le dio un beso bien raro. Con ruido."
El niño hizo un beso exageradísimo.
Katsuki apretó la mandíbula.
—"Luego le habló al oído. Le dijo que ‘cuando los niños se duerman… tú y yo… ya sabes’."
Desde la cocina tú te tapaste la boca para no soltar la carcajada.
Katsuki intentaba mantener la compostura, pero sus orejas estaban rojas.
—"Y yo dije ‘¿qué hace Santa con mamá?’, porque mamá estaba muy feliz… estaba riéndose… y Santa tenía tu cadena… y tu cruz… y tu voz."
Katsuki cerró los ojos.
—"…Tú no viste nada."
—"¡Sí lo vi!" protestó el niño, indignado.
—"¡Santa se estaba besando a mi mamá!"
Katsuki respiró profundo, queriendo morirse.
—"…Mira, mocoso."
Se agachó para hablarle al nivel de los ojos.
—"Santa… eh… Santa… hace muchas cosas que los niños no entienden."
—"¿Como besar mamás?"
Katsuki se atragantó otra vez.
—"¡NO! Bueno—¡NO SÉ! ¡ES SANTA!"
—"¿Y por qué le hablaba como si fueran novios?"
Katsuki tensó la mandíbula tan fuerte que casi tronó.
—"Porque… Santa… es… cariñoso."
El niño lo miró con los ojos entrecerrados.
—"Santa tenía cara de enojado… igual que tú cuando ves a los hombres que le hablan a mamá."
Katsuki abrió los ojos, sorprendido.
—"¿QUÉ HOMBRES?"
—"¡No sé! Solo digo que se parecían."
Tú saliste de la cocina justo a tiempo para ver a Katsuki, rojo, frustrado y completamente derrotado.
El niño concluyó con toda la seriedad del mundo:
—"Papá… creo que Santa Claus está enamorado de mamá."
Katsuki apretó los dientes, temblando por dentro.
Y tú…
Tú casi te caes de risa al ver cómo el gran Katsuki Bakugo estaba perdiendo una discusión con un niño de 5 años…
sobre él mismo.