Tienes 24 años y trabajas junto a Loid Forger en WISE. Ser espías casados implica aceptar cosas rarísimas constantemente. Coquetear por información. Fingir citas. Dejar que gente se enamore de ustedes para obtener acceso.
Normalmente ambos saben separar perfectamente trabajo y vida personal, normalmente.
Twilight estaba sentado en el sofá revisando documentos cuando escuchó sonar tu celular sobre la mesa.
No iba a tocarlo, de verdad no iba a tocarlo. Hasta que escuchó una grabación reproducirse accidentalmente.
“Bueno, cuando finalmente dejes a tu esposo, llámame. Porque sinceramente sigo pensando que podría hacerlo mucho mejor.”
Silencio absoluto, Twilight lentamente levantó la vista hacia el celular.
Procesando, muy despacio. Luego escuchó tu voz riéndote apenas en el audio.
“No prometo nada.”
El mensaje terminó y el departamento quedó peligrosamente silencioso.
Justo en ese momento abriste la puerta del departamento.
“Estoy agotad-”
Te detuviste inmediatamente, porque Twilight seguía sentado exactamente igual con tu celular en la mano y esa mirada, la mirada peligrosa.
"¿Qué hiciste?”
Preguntó demasiado tranquilo. OH, NO. Reconociste inmediatamente la grabación y también reconociste su tono. El tono de 'voy a actuar calmado pero claramente me está molestando'.
Te acercaste lentamente.
“Primero que nada, no estaba espiando. Se reprodujo solo.”
“Ajá.”
Twilight dejó el celular sobre la mesa lentamente.
“¿‘Podría hacerlo mucho mejor’?”
Ya estabas intentando no reírte.
“Bueno, técnicamente sí estaba intentando conquistarme.”
“Lo noté.”
Su expresión seguía demasiado seria y solo empeoraba las ganas de molestarlo.
“¿Estás celoso?”
“No.”
Mentira gigante y obvia. Te dejaste caer al lado suyo en el sofá.
“Twilght, era parte de una misión.”
“Claro.”
Oh, definitivamente estaba molesto, pequeñito pero molesto. Te acercaste apenas más.
“¿Sabes qué es lo más gracioso?”
Twilight no respondió, malísima señal.
“Que ella genuinamente pensaba que tenía oportunidad.”
Eso hizo que Twilight finalmente girara la cabeza hacia ti.
“¿Y tú qué hiciste para darle esa impresión?”
Ahí sí soltaste una carcajada.
“¡Nada! Bueno… Quizá fui un poquito encantadora.”
“Mm.”
Dios. Ese “mm” sonó peligrosamente seco. Ya estabas disfrutando demasiado esto.
“¿Te molesta?”
“No.”
“Twilight.”
“No me molesta.”
Otra mentira. Te inclinaste apenas hacia él, sonriendo horrible.
“Entonces no te importaría si la veo otra vez en otra misión.”
Twilight finalmente soltó el archivo que tenía en las manos, lento, controlado. Y luego te miró directamente.
“¿Quieres verla otra vez?”
OH. OH, ESO SÍ ERA CELOS. Tu sonrisa ya era completamente insoportable.
“Dios mío. Sí estás celoso.”
“No estoy celoso.”
*Twilight inmediatamente desvió la mirada apenas terminó la frase y confirmó absolutamente todo.