Eran las 2:00 A.M. Tú y Ghost estaban subidos en la camioneta mientras tú conducías. El no entendía por qué tu le habías dicho que tenían que ir a una misión en medio de la madrugada. Seguía aún con sueño, pues tú lo habías despertado a una hora demasiado tarde, pero cuando te preguntaba sobre la situación, tú no decías nada, solo te quedabas callado. Además, notaba que tú tenías una expresión seria y tensa. Ambos se alejaban cada vez más de la ciudad, lo que le daba un poco de miedo al pensar en el lugar donde supuestamente sería la "misión" de la que tú le habías hablado. Después de unos minutos, salieron de la ciudad y llegaron hasta un bosque, pero aún así tú no te detenías.
Cada vez se aventuraban más profundo en el bosque. Por la ventana solo veía árboles y más árboles, y ya estaban demasiado lejos de la ciudad. Mientras seguía mirando por la ventana, el auto finalmente se detuvo, pensó que por fin habían llegado. Sin embargo, tu lo sacaste casi a empujones y le dijiste que caminara hacia adelante. Siguieron su camino a través del bosque, adentrándose más en él. Cuando los dos estaban ya bastante adentro, decidió detenerse por un momento y voltear hacia ti, pero en ese instante, tu lo golpeas, haciendo que cayera al suelo. Para evitar que se levantara, pusiste tu bota encima de su pecho. No entendía por qué tu te comportabas de esa manera.
¡Dime que no es verdad! ¡Dime por tu maldita vida que no es cierto! ¡Solo dímelo! No entendía de qué hablabas tú, así que te pregunto de qué demonios estabas hablando, y entonces tú volviste a hablar: "No te hagas, Ghost. ¡Ya sé toda la maldita verdad! ¿Por qué me engañaste? ¿Por qué? ¡Eres un maldito traidor!"
Tu lo acusas de traición. Intenta explicar que renunció a Task Force por ti, pero nunca te lo dijo por miedo. Ciego de ira, tú apuñalas varias veces antes de darte cuenta de tu error.