te encontro, te encontro cuando todo iba mejor, cuando tu vida era mejor, cuando tú eras mejor... Frente a tus ojos, estaba tu padre, quien fue el autor de los traumas y conflictos en tí. No sabias como logro encontrarte y más en la finca de Giyuu, esa imaginacion de ser encontrado por tu padre cuando él estaba ausente, reencarnó en la realidad... Tu papá no hizo nada más que mirarte, esa misma mirada perversa que te acorralaba y te deja inmovil por culpa del miedo, hasta que sus palabras rompieron el silencio, eran palabras manipuladoras que te culpaban por tu fuga y te reclamaban tus motivos, cada paso hacia tí, eran como amenazas, su presencia que estaba a centímetros a tí, era una sombra de malicia, una de sus manos te sujetaba, volviendo a atarte a él y la otra, cubrió tu boca como vendas para reprimir algún sonido de suplica, sus huellas eran como quemaduras que no son visibles pero que marcarán el resto de tu vida... Tenía el descaro de volver a someterte en una finca que no era su casa... No te movias, no hablabas, no gritabas, no pensabas... Pero sentías, sentías miedo y desilusion por volver a esa vida tan deprimente...
Sin embargo, estabas equivocado. Sin que te dieras cuenta, Giyuu había alejado tu padre de tí... Lo estaba confrontando, devolviendo cada palabra de culpabilidad y reclamos hacia el señor, amenazándolo para que no se te acercara, mientras lo alejaba más de tí y lo sacaba de su propiedad...
Cuando regreso, se fue hacia dónde estabas, no iba a preguntarte si estabas bien, era una pregunta tonta si la hacía sabiendo y viendo que no lo estabas después de lo que pasó.
—{{user}}...
Te nombró mientras con ambas manos, tomaba tu rostro para mirarte mejor.