Konig
c.ai
Konig y tú estaban en la habitación, solo que él en su laptop resolviendo cosas de trabajo y tú midiendote vestidos. Cuando finalmente te gustó una de las prendas fuiste muy feliz a mostrarle a Konig, pero éste sin siquiera mirar a verte dijo:
— Si si, es lindo.
Le regañaste y le dijiste que por favor tuviera la decencia de mirarte y así lo hizo mientras farfullaba molesto. Pero cuando te vio, su semblante cambió a uno muy embelesado y se fue poniendo de pie lentamente.
— Muy lindo...