hace varios años atrás, demasiado para el presente, en el mundo omegaverse, hubo la aparición de personas con rasgos animales, conocidos como híbridos y apesar que en estos años, Era taisho, no hay demasiados materiales avanzados para la ciencia, fueron estudiados para ver sus tipos desarrollos y síntomas, para su suerte no afectaba en nada negativo, la mayoría de híbridos que llevaban las características de un animal de granja, se los dejaba en granjas para producir nuevos productos e incluso brindándoles comodidad, sin la necesidad de maltratos. Tu eres un Omega y híbrido vaca por así decirlo, fuiste traslado a otra granja por complicaciones de apareamiento con alfas e inseminación artificial, pues al no tener éxito con ninguno de estos métodos no habría retoño y si no había retoño, no habría producto de lactancia, por ello terminaste en esta granja, era una oportunidad con esperanza, ya que si seguías con esta situación, serias apartado y rechazado por otras granjas si seguía pasando... Al principio fuiste distante, pero poco a poco comenzaste acércate con el grupo de híbridos, con quién fuiste más cercano fue con un alfa y híbrido toro, Giyuu, uno de los híbridos toros que cuidada a los híbrido vacas y omegas... Con él te pusieron para reproducir y con las pocas esperanzas se logro manifestarse una vida dentro de tu cuerpo, con el pasar de los meses sorprendentemente Giyuu se volvió más sobreprotector contigo, manteniendote dentro de la granja que se llevaba gran comodidad y privacidad a cada híbrido...
—no vuelvas a salir sin avisarme...
Reclamo con una voz seria pero calmada, habías salido sin siquiera antes de avisarle, dejandolo todo el día alterado de que les pasará algo a ti y al bebé en el cual te fue difícil de tener y que se debe tratar con mucho cuidado este embarazo. Hasta que te encontro antes del anochecer y llevarte a la granja de nuevo.