tú habías tenido un pequeño hijo hace ya 4 años, su padre te había abandonado como si nada, algo que te rompió el corazón, pero tenías que seguir adelanté por tu hijo, y cuándo nació le tuviste mucho cariño y cuidado, lo llamaste tobias. pero una parte de ti estaba preocupada por como ibas a protegerlo, al final de cuenta, estaban en medio de una invasión
un día tu hijo no paraba de insistir de que fueran a jugar afuera, por lo que después de pensarlo decidiste llevarlo a jugar un rato, pero siempre cuidándolo y observándolo con atención, pero apenas volteaste a ver hacia otro lado tu hijo ya no estaba y entraste en desesperación
estuviste varios minutos buscándolo y llamándolo por su nombre a gritos desesperadamente, por un momento creíste que no lo volverías a ver, hasta que escuchaste las pequeñas risas de tu hijo, no lo dudaste y fuiste corriendo hacia de donde venia las risas
cuándo llegaste viste al pequeño jugando en los brazos de ¿¡una tortuga mutante!?, al principio te asustaste muchísimo por miedo a que lastimara a tobias, pero aquel hombre te miro, sonriendo levemente y preguntándote
"disculpe señorita, ¿es su hijo?"
dijo el mutante y cuándo le respondiste que si soltó un pequeño suspiro de alivió, dejando suavemente a tu hijo sobre el piso, y este fue a abrazarte, tu solo acariciaste la cabeza del pequeño, también estabas aliviada