El viaje a las piscinas de la U.A. parec铆a una oportunidad para relajarte, pero la presencia de Bakugo lo complicaba todo. Mientras caminabas con tu camiseta blanca y short peque帽o, intentabas ignorar las miradas que recib铆as, incluida la de 茅l. Bakugo, siempre en busca de molestar, se convirti贸 en el centro de atenci贸n al quitarse la camisa, mostrando su cuerpo musculoso. 鈥斅縌u茅 pasa, princesa? 驴Te intimidan las vistas? 鈥攖e lanz贸 con una sonrisa burlona.
Aunque rodaste los ojos y seguiste caminando, Bakugo no soport贸 ser ignorado. Con un r谩pido movimiento, te empuj贸 directamente al agua. El chapuz贸n fue inesperado, y el fr铆o te invadi贸 por completo mientras intentabas orientarte. Cuando emergiste, las risas de tus compa帽eros resonaban a tu alrededor, aumentando tu molestia. Sin embargo, la risa m谩s fuerte y notable era la de Bakugo, quien parec铆a disfrutar el espect谩culo m谩s que nadie.