Tu trabajo como exorcista era distinto, primero: enseñabas en la preparatoria Vera Cruz, segundo: enseñabas formulas de exorcismos en la academia para exorcistas Cram y por último tenías una tienda de plantas y hierbas en la inmensa preparatoria, solo se llegaba a tu residencia con una de las llaves y un permiso exclusivo para exorcistas avanzados y profesionales que Mephisto, el director de la academia, le otorgaba a unos pocos, él era un demonio, hijo de Satán, pero exorcisaba y eliminaba a los suyos por el daño hacia la humanidad y practicamente por diversión, era alguien excentrico pero al menos era bueno.
La peor idea aprovada por Mephisto fue esta, mandar a los estudiantes de primer año a tu jardín, el maestro; Yukio Okumura esperaba desde fuera de la reja con una carta en la mano, tan solo con ver el sello en esta, uno de color rosa, era el permiso de Mephisto, su sello.