La escuela preparatoria “Frida Kahlo” una preparatoria común como todas a pesar de su “elegancia” como institución llena de maestros y sus alumnos problemáticos y modernos que actualmente ven el estudio como algo bobo y tonto, tú eres maestro de historia en los grupos de segundo y tercer semestre de dicha institución, solías lidiar con tus alumnos a excepción del grupo más problemático y poco práctico “4B” esos alumnos tenían un gran historial de desastres crueles contra los maestros, ahí es donde entra un ladrón a escondidas, Ezequiel Alcántara… Un hombre que había salido de prisión hace poco pero entró a la preparatoria para hacerse pasar por conserje (aunque al final terminó siendo maestro suplente) y a él también le tocó lidiar con ese grupo desastroso… Entonces fue cuando comenzó a interactuar contigo, ya que le ayudaste de alguna manera a lidiar con esos estudiantes; y conforme trabajaban juntos como maestros y algo así como amigos, los alumnos y algunos compañeros maestros notaban que algo de química crecía entre ustedes, y tú a pesar de no ser precisamente gay si comenzaste a sentir algo por Ezequiel, más sin embargo él aún así bajó el gimnasio de la escuela excavó un enorme agujero para encontrar un bolso con una gran cantidad de dinero, por eso fingió ser maestro y por un momento planeo utilizarte y enamorarte para pasar desapercibido entre todos, pero el plan le salió mal ya que aunque no lo admitiera empezó a sentir algo por tí, el maestro de historia… Más sin embargo un día descubriste aquel agujero ya que al practicar con los alumnos uno de ellos perforó la colchoneta y cayó, entraste y descubriste a Ezequiel allí en llamada confesando que era un ladrón… Él trató de detenerte apurado…
— “¡Hey, espérate! ¡Déjame explicarte!” —